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sábado, julio 01, 2006

LA LIBRETA DE LLUIS FOIX

Ideología significa idea lógica y en política no hay ideas lógicas, hay ideas sujetas a debate que se aceptan con un proceso deliberativo pero nunca por la evidencia de una deducción lógica ante la que allanar las facultades críticas.

Son palabras del breve prólogo que José Luís Rodríguez Zapatero al presentar el libro del ministro Jordi Sevilla, “De nuevo socialismo” (Crítica, 2002). Si algo caracteriza a la izquierda, continua Zapatero, desde sus más remotos orígenes es su rebeldía intelectual, la permanente discusión de su propio pensamiento y el rechazo de cualquier ortodoxia, sobre todo aquellas que se fundan en la tradición, el prejuicio o el poder.Interesantes, por no decir desconcertantes, las palabras del presidente Zapatero.

Me invitan a situar en su contexto las líneas centrales de su pensamiento en el que la lógica ocupa un lugar secundario. Entiendo así muchas de sus decisiones que no se rigen por la lógica sino por su intuición. Intuición que puede serle útil para gobernar en su casa o en su partido pero que pueden ser peligrosas cuando se trata de arbitrar los intereses contrapuestos de los ciudadanos, de todos ellos. El debate no es el proceso de paz con ETA iniciado con gran audacia por Zapatero. El debate es el propio Zapatero que sé hacia donde quiere ir pero no acabo de entender el camino emprendido. Parece que anda perdido pero, ¿y si llega al punto que quería llegar? Lo he hablado con colegas analistas de la política nacional. Con un joven editor de éxito y con un periodista que ha pasado varios años en Europa.

Hemos llegado a la conclusión que lo que más puede parecerse al perfil del personaje es el protagonista de la película “El Gran Salto”, de los hermanos Cohen.Les resumo la trama de la película. Norville Barnes, recién licenciado en economía, llega a Nueva York procedente de una pequeña ciudad de Indiana. Con su título bajo el brazo y muchas ilusiones se presenta en una gran empresa neoyorkina decidido a conseguir un buen empleo.

Sólo se le ofrece un puesto de trabajo como botones. Barnes cavila una idea original para producir un juguete infantil que está decidido a presentar ante el máximo ejecutivo de la empresa. Cuando se dirige al despacho del director y propietario se encuentra con la desagradable sorpresa que el presidente de la compañía decide suicidarse arrojándose desde una ventana de la planta 44 del edificio.Cunde el pánico en los mercados ya que el propietario suicidado no ha dejado testamento ni herederos. El Consejo de Administración decide un siniestro plan para hacerse con la compañía. Su estrategia consiste en nombrar a un incompetente como nuevo presidente de la empresa lo que ahuyentará a los posibles inversores, devaluará las acciones y les permitirá hacerse con la empresa.El suicidio ha creado un gran desconcierto. Barnes entra en la oficina del Consejo, botones él, y es designado máximo ejecutivo. No contaban los opíparos capitalistas que el botones presenta su idea del Hula Hoop que resulta ser un éxito sin precedentes lo que convierte al advenedizo presidente en un personaje difícil de manipular. Su éxito es su coraza.El éxito del invento revaloriza la compañía y quienes creían en su torpeza acaban rindiéndose ante los beneficios creados por el invento y comercialización nacional del Hula Hoop. Cualquier parecido con la realidad es pura ficción. Pero si en política la lógica no es importante, no sé por qué, encuentro similitudes entre Barnes y Zapatero. Perdonen las molestias y la frivolidad de la comparación. Pero es viernes por la tarde y no volveré a conectarme hasta el lunes. Que lo pasen bien.

jueves, enero 05, 2006

MELCHOR SE FUMA UN PURO

David Gistau. Avanza la cabalgata sacra, ya un poco fuera de fecha, pues se han agotado las visas, y el rey Melchor se fuma un puro. Es lo que hace todos los años, un puro habano, de los que le manda Fidel, de los que llevan dentro un microchip de la CIA o la NSA o el FBI Insurance Entertainment. Ahora las cosas son así, fluídas y dúctiles como dátiles, que se pegan a los dedos. Avanza la cabalgata por entre esa alfombra roja de colillas que tienden los edificios oficiales, ylos camellos han de pezuñar sobre brasas, como chamanes de asfalto.

La poli preventiva antidrogas para delante de los colegios, como no hay clase, vigila a los Reyes Magos, más que nada para entrenarse y coger práctica. A los Reyes Magos y, sobre todo, a los pajes, que muchas veces no tienen ni papeles, ni contrato ni carnet de puntos para camellear. Avanza la cabalgata sobre las ruinas sepultadas que habitaron sus ancestros, semitas, camitas, amorreos, amorrortus, hurritas, jafetistas, salafeños, nabateos- en fin, todas esas naciones y/o nacionalidades medio históricas medio prehistóricas.

Avanza el cortejo y el atasco de Grancasa (¡big salchichazo!) llega hasta el meandro de oro. Y Melchor, como todos los años, se enciende el puro que es una webcam con detector GPS y SMS: a cada mensaje publicitario de su operadora se le encienden las bombillitas de los guedejones. Y Baltasar, a medio regularizar, a medio asumir por el fosco nativo de las encuestas, que dice a todo que no para quitarse la mala rasmia que le entra por tener que responder a encuestas sin cobrar. Baltasar este año ni se cantea. Avanza el cortejo ya un poco crepuscular y bamboleante: si no les cambian las fechas a los Reyes (y cómo vas a cambiar esa fecha sin pedir permiso al gran y al pequeño comercio), la cosa languidece en una festividad de rastro y de todo a cien. El rastro, lo primero que ha de hacer es no esparcir tanta basura, que asuman sus bolsas volantes, que se las metan en la cabeza, como las abuelas cuando caen cuatro gotas, que la guarrería no es Expo. Total que al suspenderse el partido de ayer se ha colapsado la ciudad. No hay nada que hacer. Lo que cuesta ganar una Liga y una Copa. Así que a Melchor lo ha detenido la brigada de preescolar por fumarse un puro de broma, por hacer publicidad sin ser un fórmula uno.

miércoles, diciembre 28, 2005

LOS QUE AULLAN EN LA COPE


• Lo que aúllan en la COPE se llama 'oposición'. Y hay que aceptarla aunque no sea educada

FÉLIX De Azúa. Escritor. El inexorable descenso en las expectativas de voto de Esquerra Republicana, acompañado por el ascenso también inexorable de los convergentes (lo que ilustra sobre un electorado nacionalista más transversal que la Coca-Cola), se ha acentuado en las últimas semanas. Ello nos induce a recomendar a los independentistas que se pongan en manos de algún asesor de imagen. Alguna empresa sólida, elegante, bien trajeada, carísima, en fin, de izquierdas. No obstante, como adelanto y de un modo desinteresado, paso a recomendarles algunas correcciones prácticas y baratas.

Queda feo ponerse como fieras cuando el Gobierno quiere cerrar el diario Egin o el Egunkaria o cualquier otro fenomenal panfleto étnico y exigir simultáneamente que cierren la COPE. Es una recuperación desdichada del proteccionismo catalán que casa mal con el progresismo. Es cierto que resulta más cómodo acabar con la competencia y poner unas fronteras fiscales tremendas, lo que nos permite vender nuestros productos al precio que nos pase por la boina, pero va contra la moda. Si cerramos todos los medios que nos critican y abrimos todos los que nos alaban, la gente acabará harta de nosotros. Un poco de juego democrático es conveniente.

RECOMENDACIÓN: ayuden ustedes a la COPE, por ejemplo con artículos de Salvador Sostres que tanto dignifican las páginas del Avui y que parecen paridos por Federico Jiménez Losantos. Sean simpáticos.

No pueden ustedes llamar cobarde al pobre señor Raventós, o Freixenet, que los confundo, sólo porque teman que se les caiga encima la empresa. Incluso si ustedes creen que todos los empresarios catalanes son unos cobardes, cosa que se les oye decir de vez en cuando, no lo digan. Tengan en cuenta que ustedes viven del Estado y en cambio los empresarios, por lo general, de su trabajo. Está muy feo exigir a la gente que se sacrifique cuando uno mismo vive como un cura, no corre riesgos, viaja gratis, cobra la jubilación entera a los ocho años de empezar a firmar y sólo tiene que decir un par de bobadas cada día por la radio o por la tele.

Recomendación: reúnan ustedes los sueldos y comisiones de todos sus diputados en este mes de diciembre y dediquen esa porrada de millones a comprar cava. Lo cual tendrá un doble efecto. Por un lado sabremos lo que ustedes cobran de verdad, algo muy difícil de averiguar. Y por otro, los empresarios catalanes les verán realmente de su lado. El cava, luego, pueden repartirlo entre los pobres, con lo que aún ganarán en imagen y pondrán las Ramblas como le gustan a Clos.

Poco acertado (cosa realmente extraña) estuvo Carod-Rovira el otro día, cuando tras la manifestación del PP por la Constitución, etcétera, dijo que, para salir de su provincianismo, Catalunya tenía que dejar de mirar hacia España. La idea es buena, pero está mal expresada. Somos provincianos, pero no tontos. Por ejemplo, yo dejo de mirar a Hacienda y me ahorro un dinero, pero tendré que gastarlo en la cárcel. O bien, usted coge el coche y deja de mirar a las gasolineras, lo que también le reporta un beneficio, pero se queda tirado en la autopista. Claro, si dejo de mirar a España y me miro a mí mismo, corro el peligro de quedarme bizco. La idea, digo, es buena, pero le falta elaboración, como al señor Tardà.

Tomen ustedes el método De Madre. Con sutileza admirable dijo haber huido del franquismo que la mataba de hambre en Almería o en Jaén, que no me acuerdo, y haber encontrado refugio, consuelo y un sueldo en Catalunya, donde (se deduce) no había ni un franquista que la matara de hambre. ¡Menuda alegría se llevaron aquellos generosos empresarios que pagaban enormes estipendios a los inmigrantes de los años 60! Ése es el estilo socialista. Así se ganan amigos.

Recomendación: en lugar de no mirar a España, exijan ustedes que miremos a Prats del Lluçanès, o a Hostalets de Pierola. Lo contentos que se pondrán...

VEAN QUE HE vivido ya mucho y puedo darles unos cuantos consejos más, si me lo permiten. Se les nota un tanto verdes en esto de la democracia. Habituados a que en Catalunya no se haya puesto en marcha ese mecanismo (quizá innecesario, no lo niego) llamado oposición, carecen ustedes de reflejos. Lo que aúllan en la COPE, en la manifestación del PP o con el boicot de productos catalanes (¡qué mal corazón, señor!) se llama oposición. A veces es educada y a veces, no. Pero, claro, no tiene mérito aceptar sólo la educada. Eso lo hace cualquiera.

Ustedes han de dar muestras de que son más demócratas que nadie y aguantar todo lo que les echen. Miren qué papel está haciendo Montilla, un político tan poco habituado a que le lleven la contraria. Ahora se la han llevado, y el pobre ha tenido que hablar por primera vez en su vida. No sigan ese camino. O bien quédense en casita, que se está muy bien, nadie te canta las cuarenta y en el mercado te dicen rei y reina.

Aunque yo creo que deberían intentar hacer política en un lugar serio, o sea, peligroso, como Madrid, donde hay políticos bravos, o sea, perversos, retorcidísimos. De ese modo harán músculo y, cuando vuelvan a Catalunya, los de aquí les parecerán unas nenazas y se los comerán de un bocado.